La presencia de la inteligencia artificial en la educación superior ya no es marginal, sino una realidad extendida. En México, 77 % de los estudiantes universitarios y 78 % del profesorado recurren a estas herramientas para elaborar textos académicos. Además, cerca de 500 mil jóvenes las utilizan como una forma de acompañamiento emocional. Así lo informó Carlos Moreno Arellano, titular de la Dirección General de Educación Universitaria e Intercultural de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El funcionario explicó que en diciembre finalizó un sondeo nacional sobre el uso de IA dentro de la comunidad universitaria. En él participaron escuelas normales, universidades públicas y privadas, así como instituciones interculturales, politécnicas y tecnológicas.
De acuerdo con los datos, se reunieron más de 1.5 millones de respuestas válidas de estudiantes y alrededor de 170 mil de docentes, lo que equivale al 30 % y 35 % de cada sector, respectivamente. Moreno Arellano destacó que, por su tamaño, podría tratarse del estudio más amplio a nivel internacional sobre la adopción de inteligencia artificial generativa en la educación superior.
Entre los hallazgos iniciales se detectó que nueve de cada diez integrantes de ambos grupos —alumnos y profesores— han utilizado la IA al menos una vez. Esto muestra que no existe una diferencia significativa en su nivel de uso, a diferencia de lo observado en regiones como Europa o Estados Unidos, donde se pensaba que los estudiantes la empleaban con mayor frecuencia.
No obstante, el avance en el uso contrasta con la falta de lineamientos claros. El 71.3 % de los estudiantes y el 71.8 % de los docentes señalaron desconocer reglas institucionales sobre el empleo de estas tecnologías en sus universidades. Es decir, mientras la adopción es masiva, las políticas aún no se consolidan.
Otro punto que genera inquietud es el uso de la IA con fines emocionales: 10 % de los estudiantes y 9 % del profesorado la utilizan para hablar de asuntos personales. La mitad de ellos afirmó que conversar con un sistema automatizado les resultó de gran ayuda. Para el funcionario, esta tendencia es preocupante, pues la salud mental de los jóvenes no debería depender de algoritmos.
Moreno Arellano subrayó que la enseñanza universitaria no puede limitarse a transmitir información, ya que hoy existen múltiples vías digitales para acceder al conocimiento. Como ejemplo, mencionó que más de 7.5 millones de mexicanos toman cursos en la plataforma Coursera, cifra que supera los 5.5 millones de estudiantes inscritos formalmente en educación superior.
Ante este panorama, consideró urgente replantear el sentido de la universidad y actualizar sus esquemas pedagógicos y curriculares. Propuso dejar atrás el modelo tradicional centrado en la cátedra y fomentar dinámicas que impulsen el debate, el pensamiento complejo y la reflexión crítica.
Finalmente, recordó que alrededor del 30 % de quienes ingresan a la universidad en México abandonan sus estudios durante el primer año. Calificó esta situación como un problema social, económico y humano grave, y señaló que muchas deserciones se deben a que los estudiantes no se sienten identificados con lo que encuentran: planes de estudio poco flexibles o modelos educativos que no responden a sus expectativas.
Con información de La Jornada y redacción de ChatGPT


